El gran responsable de la desigual distribución del agua (antes de considerar la intervención humana)
es el ciclo hidrológico. Gracias a la energía del Sol y la gravedad de la
Tierra, el agua se mueven de los océanos a la atmósfera y regresa a la tierra
por la precipitación en forma líquida o sólida. Por las propiedades
fisicoquímicas del agua de mar, la que se evapora el agua dulce, o sea que la
lluvia es la fuente natural renovable de este recurso.
El ciclo comprende la
evapotranspiración, la transferencia de humedad a la atmósfera, la
precipitación y el movimiento de las aguas sobre la superficie y en las
profundidades de la Tierra. Evapotranspiración, la condensación del vapor de
agua y algunos otros procesos ocurren por la acción de la energía solar. La
precipitación, así como el flujo del agua subterránea y de los ríos, es causada
por la gravedad, mientras que la transferencia de humedad a la atmósfera se
lleva a cabo por la acción combinada de los dos factores. La evaporación ocurre
cuando la energía solar convierte el agua líquida en vapor y éste entra en la
atmósfera al que se suma el que transpiran las plantas. En vista de que es
difícil hacer la separación entre la evaporación y la transpiración, estos
procesos se denominan evapotranspiración.
El vapor en la atmósfera se enfría para formar nubes (condensación) y, por la vía de la precipitación de lluvia o nieve, el agua regresa a la Tierra. Parte del agua precipitada escurre por la tierra hacia los ríos y lagos, y un trago al suelo o se infiltra en el y reabastece el agua almacenada subterráneamente. Los distintos hidroclimas se manifiestan con grandes diferencias en términos de la forma de subsistencia humana y el tipo de vegetación predominante. Un factor importante es la cantidad de agua que se evapora a la atmósfera y cómo se relaciona con la precipitación:
En los climas
templados, generalmente 33% de toda la precipitación regresa a la atmósfera,
sea por evaporación y evapotranspiracion, 33% se convierte en agua superficial
y el restante 33% penetra en la tierra.
En los climas de
regiones semiáridas, 50% de la precipitación regresa a la atmósfera, 30% se
convierte en agua superficial y y 20% penetra en el suelo.
En las regiones áridas,
70% de la precipitación regresa a la atmósfera, 29% se convierte en agua
superficial y sólo el 1% penetra en el suelo.
Gracias Al Calor del
sol, el ciclo hidrológico deposita anualmente unos 113000 kilómetros cúbicos de
agua en los continentes e islas como lluvia o nieve. De esa cantidad, 72.000
kilómetros cúbicos Se evapora y vuelve a la atmósfera, el restante alimentan
los cuerpos de agua subterráneos o regresa por los ríos y las escorrentías a
los océanos; sin embargo, sólo unos 28.000 kilómetros cúbicos corren por la
superficie y la cantidad que se puede emplear depende de qué tanto sea atrapada
en reservorios y presas. El resto,14.000 kilómetros cúbicos, se infiltra en los
suelos, pero casi un tercio se localiza en zonas que no son habitadas.
Agradecimientos a: Manuel Guerrero Isaac Schifter "La huella del agua"
Te puede interesar también: Cuanta agua hay en nuestro planeta


0 comentarios:
Publicar un comentario